Nuestra parte es construir el “que” y “porque” lo quiero. La parte de Dios es hacerme intuitivamente consciente. Mi parte es “ESCUCHAR”. Mi parte es “ACTUAR”. La parte de Dios es ocuparse de los detalles por mí. Debemos hacer lo mejor que podamos hacer y luego entregarnos y sacarnos de encima las dudas, las preocupaciones, el miedo y la ansiedad en el proceso.









José Muñoz dijo:
Aquí les dejo algunas afirmaciones relacionadas:
1.- Dios no puede hacer nada que no sea atraves de tí.
2.- Si tienes fe nada te será imposible.
3.- Todo aquel que no sea como un niño no podrá entrar al reino de los cielos.
Esto combinado nos dice que nada es imposible siempre y cuando creamos ya que Dios esta con nosotros, si es necesario hay que ser como “un niño” ¨¿Porqué? porque ellos no tienen limitación alguna, no tienen contaminada su consciencia y para ellos todo es posible.
admin dijo:
Coincido contigo José.
Lázaro Bernstein